POEMAS RECITADOS PARA NIÑ@S


1. Silvia SchujerContame un cuento
2. Federico G. Lorca… Caracoles Negros
3. Anónimo… Animal singular
4. Federico G. Lorca…Caracol
5. Héctor M. Ángeli… Tengo una estrella
6. Rafael Alberti… Nocturno
7. Silvia Schujer… Barcos
8. Elsa Bornemann… Cuento Volador
9. Fryda Schultz… Luna Dormida
10. Julieta Barrantes… Luna
11. Antonio Machado/Música: Serrat…Caminante
12. Fernando Isrrailevich…  La búsqueda  del Tesoro
13. Federico G. Lorca… Mariposa
I
La búsqueda del tesoro
(sobre el valor de la lectura)
No hace falta ser pirata
para encontrar un tesoro
más precioso que un diamante
y más brillante que el oro.
No hace falta pala y pico
ni desenterrar un cofre,
no hay que atravesar los mares
ni saber remar en bote.
Sólo abrir de par en par
las páginas de algún libro,
dejar el alma volar
en cada renglón leído.
Disfrutar de la cadencia
de cada palabra escrita,
sentir cómo, el papel,
todo un mundo nos invita.
Páginas ricas en sueños,
leídas y releídas,
aventuras y deseos,
verdades, cuentos y vida.
Dichoso y lleno de suerte
quien encuentra este tesoro
más presioso que un diamante
y más brillante que el oro.
            Fernando Israilevich
        II
Caracoles Negros
Los niños sentados
escuchan un cuento
El río traía
coronas de vientos
y una gran serpiente
desde un tronco viejo
miraba las nubes
redondas del cielo.
Niño mío, chico,
¿dónde estás? Te siento
en el corazón
¡Y no es verdad! lejos
esperas que yo saque
tu alma del silencio.
Caracoles grandes
Caracoles negros
              
              Federico García Lorca

 III
Nocturno
Toma toma la llave de Roma
porque en Roma hay una calle
en la calle hay una casa
en la casa hay una alcoba
en la alcoba hay una cama
en la cama hay una dama,
una dama enamorada
que toma la llave
que deja la cama
que deja la alcoba
que deja la casa
que sale a la calle
que toma una espada
que corre en la noche
matando al que pasa
que vuelve a su calle
que vuelve a su casa
que sube a su alcoba
que entra en su cama
que esconde la llave
que esconde la espada
quedándose Roma
sin gente que pasa
sin muerte y sin noche
sin llave y sin dama
                   Rafael Alberti

IV
             Barcos
En un barco de papel,
 se embarcaron ella y él.
En un barco de cartón
 le tendió su corazón.
En un barco de marfil,
 se dieron besos de a mil
y en un barco de color,
 trepó bien alto el amor.
Era un barco de cristal,
 aquel viaje sin final.
                Silvia Schujer

V

VI
Adivinanza
Llego a la tierra
desde la altura
todos me toman
fresquita y pura
Formo nubes
el mar y el río,
soy nieve, hielo,
vapor y rocío.
Llevo el aseo
a donde voy
riego las plantas
¿Saben quien soy?
                  Anónimo
                
 
VII
La luna dormida
Se cayó la Luna,
se cayó en la harina,
álzala despacio
con tu mano limpia.
Era tan de noche
que la Luna-niña,
como nadie hablaba,
se quedó dormida.
En el árbol negro
puso la camisa,
destrenzó su pelo
con la negra brisa
y a la negra nube
fuese en zapatillas.
Pero en el camino
con la gran fatiga
¡se cayó en la harina!
… Álzala despacio,
que la Luna- niña
sueña que la mecen
blancas estrellitas.
¡Se cayó la Luna,
se cayó en la harina!
                 
                Fryda Schultz
 
VIII
Cuento Volador
Una vez, había una vez
un pequeño pastorcito
que -en un prado cordobés-
paseaba con sus cabritos.
Tan dulce flauta tocaba
que danzaban las estrellas
y la luna acompañaba
balanceándose entre ellas.
Pero lo menos pensado,
eso es lo que sucedió
porque un viento huracanado
sobre este cuento sopló.
Se volaron las estrellas;
la luna voló después;
se voló la noche bella
y hasta el prado cordobés.
Se voló mi pastorcito
con su flauta se voló
se volaron los cabritos
y este cuento se acabó.
               
                   Elsa Borneman

IX
Caracol
Caracol estate quieto
donde tu estés
estará el centro
La piedra sobre el agua
y el grito en el viento
forman las imágenes
puras de tu sueño
las circunferencias
imposibles en tu cuerpo.
Caracol col col col
estate quieto.
                     Federico Garcia Lorca

X
Tengo una estrella
Tengo una estrella
que no sé dónde guardar.
En el cajón se disuelve.
en el ropero colgada,
empieza pronto a saltar.
En la gruta del espejo
se pierde por no mirar.
En el balde azul de agua
quiere aprender a nadar.
En el suelo alegra tanto
que no se puede aguantar.
Tendré que dejarla libre
para que pueda viajar.
Otros cielos y ot ros chicos
pronto la verán pasar.
¡Tal vez si yo la guardara
dejaría de alumbrar! 
Hector Miguel Ángeli

XI
Coplitas de la Tierra
La lechuga del huerto
tiene dos penas:
el viento la desoja
y el sol la quema.
El naranjito del patio
cuando te acercas a él,
se desprende de sus flores
y te las echa a los pies.
Tengo una pena morada
y un sentimiento amarillo.
La pena parece breva
y el sentimiento, membrillo.
                              Anónimo
XII
Piratas
Hay tres niños en la playa
adivinando piratas.
¡Que lindo el fondo del mar:
naufragios y colas de alga!
Su amiguito está abordando
navíos en lontananza.
¡Ay, qué lindo el horizonte:
las olas y las distancia!
El otro niño se queda
soñando con ser el agua.
              Miguel Ángel Gómez

XIII 
El Paisaje
El paisaje de mi paraje
tiene árboles de copas verdes
y tronco marrón sobre el cual
se sienta un gorrión
El gorrión dice lo que es
el medio ambiente al arbolito
que contento se siente
“el medio ambiente es lo que nos rodea,
hay que cuidarlo, esa es nuestra tarea”
                                             CRISTAL
                      
CANCIONES
Canción del jardinero
Mírenme, soy feliz
entre las hojas que cantan
cuando atraviesa el jardín
el viento en monopatín.
Cuando voy a dormir
cierro los ojos y sueño
con el olor de un país
florecido para mí.
Yo no soy un bailarín
porque me gusta quedarme
quieto en la tierra y sentir
que mis pies tienen raíz.
Una vez estudié
en un librito de yuyos
cosas que sólo yo sé
y que nunca olvidaré
Aprendí que una nuez
es arrugada y viejita,
pero que puede ofrecer
mucha, mucha, mucha miel.
Del jardín soy duende fiel,
cuando una flor está triste
la pinto con un pincel
y le toco el cascabel.
Soy guardián y doctor
de una pandilla de flores
que juegan al dominó
y después les da la tos.
Por aquí anda Dios
con regadera de lluvia
o disfrazado de Sol
asomado a su balcón.
Yo no soy un gran señor,
porque en mi cielo de tierra
cuido el tesoro mejor:
mucho, mucho, mucho Amor.
          María Elena Walsh
El Adivinador
La señora Nube Blanca
se encontró con un señor.
Le dijo: _ Sos un cochino,
vas todo sucio de carbón.
Don Humo muy ofendido
¿Saben qué le contestó?
Adivinador, adivina.
Adivina, adivinador.
La señora Doña Luna
se encontró con un señor.
Le dijo: _ Ándate viejito
que ya es tarde para vos.
Don Sol muy avergonzado,
¿Saben qué le contestó?
Adivinador, adivina.
Adivina, adivinador.
La señora Doña Lluvia
se encontró con un señor.
Le dijo: _ No me despeines
la peluquita por favor.
Don Viento, muy prepotente,
¿Saben qué le contestó?
Adivinador, adivina.
Adivina, adivinador.
La señora Doña Estrella
se encontró con un señor
Le dijo:_Por pura envidia
me queres arruinar el show.
Don Nubarrón, divertido,
¿Saben qué le contestó?
Adivinador, adivina.
Adivina, adivinador.
                       María Elena Walsh